La proteína no es solo para quienes van al gimnasio. Es un macronutriente esencial para todos: desde niños hasta adultos mayores, personas sedentarias, activas o con objetivos de salud específicos.
Y sin embargo, muchas veces se queda corta en nuestra alimentación.

No se trata solo de comer carne o huevos. La proteína está presente en muchos más alimentos de los que imaginas, y su cantidad, calidad y distribución a lo largo del día puede marcar una gran diferencia en tu bienestar.

¿Por qué es tan importante la proteína?

  • Construcción y reparación muscular
  • Formación de enzimas, hormonas y anticuerpos
  • Saciedad: ayuda a controlar el apetito y mantener niveles de energía estables
  • Mantenimiento de la masa muscular (clave en etapas de pérdida de peso o envejecimiento)
  • Soporte al sistema inmunológico y metabolismo

No consumir suficiente proteína puede derivar en fatiga, pérdida de masa muscular, dificultad para recuperarse tras el ejercicio o incluso alteraciones hormonales.

¿Cuánta proteína necesitas realmente?

La recomendación general es de 1,2 a 2 g de proteína por kilo de peso corporal al día, dependiendo del nivel de actividad, objetivos personales y situación de salud.
Por ejemplo, una persona de 65 kg que hace deporte con frecuencia puede necesitar entre 80 y 120 g de proteína diarios.

¿Sabías que muchas personas no llegan ni a la mitad de lo recomendado?

Fuentes de proteína: más allá de lo obvio

Proteínas animales:
– Huevos
– Pescado (salmón, atún, sardinas…)
– Carnes magras
– Lácteos (yogur, requesón, queso fresco)

Proteínas vegetales:
– Legumbres (lentejas, garbanzos, alubias)
– Tofu, tempeh
– Soja texturizada
– Frutos secos y semillas
– Quinoa, avena

La clave está en la variedad y en distribuir la proteína de forma equilibrada a lo largo del día, no solo concentrarla en la cena.

¿Y si no llegas solo con comida?

A veces, por ritmo de vida o falta de organización, puede ser difícil cubrir los requerimientos solo con alimentos. En esos casos, puede ser útil incluir opciones como:

– Yogures altos en proteína
– Claras de huevo
– Batidos proteicos
– Barras o snacks proteicos (de buena calidad y sin azúcares añadidos)

Siempre, eso sí, con el acompañamiento de un nutricionista, especialmente si tienes objetivos concretos como ganar masa muscular, mejorar tu composición corporal o llevar una dieta vegetariana/vegana.

No se trata de obsesionarse, sino de estar consciente

Revisar si estás consumiendo suficiente proteína no es una moda: es parte de cuidarte de forma inteligente.
En Nutreal te ayudamos a encontrar la mejor estrategia nutricional para ti, con seguimiento personalizado, educación alimentaria y, si lo deseas, test genéticos para afinar aún más tu plan.

Tu cuerpo necesita proteína todos los días. ¿Se la estás dando?

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